El complejo sistema de organización social fue muy parecido a otras culturas vecinas, con un centro ritual y otros lugares de vivienda. La Cultura Teuchitlán (habitantes de los Guachimontones) se especializaron en la utilización de la Obsidiana en sus artesanías y esculturas, sin descartar otros materiales igualmente importantes, como cobre, oro, plata, malaquita, las pinturas pseudo-cloisonné, entre otras. También estuvo muy vinculada con la agricultura, puesto que su propio sistema de riego de plantas traspasó a su época.
Esta región consiste en estructuras en forma de círculos concéntricos, utilizados para adorar a sus dioses, principalmente a Ehécatl (Dios del Viento). En una vista aérea, se puede apreciar la forma de círculo perfecto de su edificio ceremonial y de sus asentamientos rodeados, en donde se piensa que la comunidad se sentaba para ver, y a bailar, para sus dioses elementales (viento, agua, fuego, tierra).
En el centro de la estructura circular principal (sus pisos son un calendario exacto de 52 años) existe un largo orificio; posiblemente allí se ponía un poste, del cual los sacerdotes se sujetaban y se mecían de un lado a otro simulando el vuelo de un ave. Tal tradición era una ofrenda al dios Ehécatl.
Iván Herrera Barrios
lunes, 15 de septiembre de 2014
Figuras de barro de guachimontones
Figurillas humanas, animales, herramientas de piedra y obsidiana, así como vasijas integran la colección, en donde también se incluyen maquetas representativas a las tumbas de tiro, a una ceremonia del Dios Ehecatl y fotografías del conjunto arqueológico Los Guachimontones, ubicado en los límites de la cabecera de Teuchitlán, a 60 kilómetros de Guadalajara.

Iván Herrera Barrios
Iván Herrera Barrios
DESCUBRIMIENTO
Su descubrimiento data apenas de 1970 y su estudio y recuperación comenzaron en 1996, lo que en arqueología representa un periodo muy breve para lograr un estudio profundo. Sin embargo, se conocen datos de gran interés acerca de la zona y día con día, bajo la dirección de Phil Weigand, su esposa Arcelia garcía y su equipo de investigación, se van descubriendo nuevos datos que nos van sorprendiendo y nos ilustran acerca de esta civilización, conocida como Tradición Teuchitlán, que tuvo su auge entre los años 200 y 400 d.C. y desapareció hacia el 900 d.C, aunque se sabe que su antigüedad es de más de 2 mil años.
El arqueólogo Weigand y la maestra Arcelia García, por más de treinta años se dieron a la tarea de localizar y registrar más de dos mil sitios y aproximadamente 400 edificios de círculos concéntricos que abarcan diferentes periodos, es decir, del formativo tardío, fase del Arenal; 300 a. C. a la fase Teuchitlán l; y 350 a 700 d. C.
El recinto ha tenido maltratos a lo largo de los años, piedras de las ruinas se han usado para empedrar calles y levantar casas en el pueblo
Los Guachimontones tiene poco que ver con los centros arqueológicos conocidos en México, ya que su arquitectura puede sólo compararse con algunas representaciones del altiplano central como Cuicuilco; paradójicamente también tiene coincidencias asombrosas, como el juego de pelota -de los mayores de mesoamérica- y su sistema de riego, apenas comparables con la magnitud del juego de Chichen Itzá y la ingeniería hidráulica de Calakmul; el primero, sitio maya del periodo post clásico en Yucatán y el segundo del Clásico tardío de la misma civilización, pero en Campeche.
El arqueólogo Weigand y la maestra Arcelia García, por más de treinta años se dieron a la tarea de localizar y registrar más de dos mil sitios y aproximadamente 400 edificios de círculos concéntricos que abarcan diferentes periodos, es decir, del formativo tardío, fase del Arenal; 300 a. C. a la fase Teuchitlán l; y 350 a 700 d. C.
El recinto ha tenido maltratos a lo largo de los años, piedras de las ruinas se han usado para empedrar calles y levantar casas en el pueblo
Los Guachimontones tiene poco que ver con los centros arqueológicos conocidos en México, ya que su arquitectura puede sólo compararse con algunas representaciones del altiplano central como Cuicuilco; paradójicamente también tiene coincidencias asombrosas, como el juego de pelota -de los mayores de mesoamérica- y su sistema de riego, apenas comparables con la magnitud del juego de Chichen Itzá y la ingeniería hidráulica de Calakmul; el primero, sitio maya del periodo post clásico en Yucatán y el segundo del Clásico tardío de la misma civilización, pero en Campeche.
Karol Citlalli Ortega Azpeitia
Que opino
Resulta por demás interesante el reconocer los sitios de importancia histórica a nivel de región o estado.
Por ello, y aprovechando el recurso tecnológico, es significativo saber que somos el resultado de nuestra propia historia. Que en este caso, se remonta los guachimontones como un lugar de interés histórico reconocido.
Lugar de relevante belleza natural en cuyo espacio queda testificado la huella de la historia de nuestros antecesores, mismo que, a partir de su cultura precisaron con exactitud delicadas formas arquitectónicas de impresionante belleza.
Que hoy está a nuestro alcance para disfrutar del arte, arquitectura y la cultura de las generaciones que nos antecedieron y que de alguna mnera dieron forma a lo que hoy somos como resultado de los años y del conocimiento que nos heredaron.
Quedamos pues invitados a visitar este lugar que es mágico.
Iván Herrera Barrios
danza de Ehécatl dios del viento
En Guachimontones tenian un Dios al que respetaban mucho Ehécatl pero como eran sus tributos a el?
Iván Herrera Barrios
domingo, 14 de septiembre de 2014
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